Estudio Bíblico

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Ministerio Reyes y Sacerdotes - Guatemala

La oración.



Orar conforme Su Palabra y Su Voluntad (el consejo completo de Su Palabra).

Cuando al Señor le hacemos una petición, esa petición debe ser digna de Dios y buena para nosotros. Una petición es digna de Dios cuando es conforme a Su Carácter y a Su Voluntad. Y es buena para nosotros cuando no es contraria al cumplimiento del propósito de Dios para nuestra vida (nuestra santificación, 1 Tes 4:3; que el carácter de Cristo sea formado en nosotros, Rom 8:28-29; que no sea para fortalecer la carne, Rom 8:13) y que sea para satisfacer una necesidad real.

1 Jn 3:21-22. "Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él."

1 Jn 5:14-15. "Y ésta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho."

Dios oye todas nuestras oraciones, y es más, Él se inclina para escucharnos. Pero ello no implica que todas nuestras oraciones van a ser respondidas. Él solo va a responder aquellas oraciones que sean Su Voluntad para nosotros, Su buena Voluntad, agradable y perfecta (Rom 12:2). Dios no está obligado a responder ninguna de nuestras oraciones que no sean conforme a Su Voluntad. Es Su Voluntad para nosotros la que Él responde no nuestra voluntad para con nosotros o para con Él. Él es Dios y nosotros sus hijos. Él no tiene ninguna obligación para con nosotros. Él obra respondiendo nuestras oraciones por amor y por gracia, no por nuestro merecimiento o derecho, o algún tipo de obligación contractual o de cualquier tipo.

Es más, Dios ni siquiera está obligado a responder nuestras oraciones que sean conforme a Su Voluntad en el tiempo en que nosotros quisiéramos que Él respondiera. Él va a determinar el tiempo preciso para responderlas porque Él hace hermosas todas las cosas en Su tiempo, no en el nuestro.

Derivado de ello, aunque a muchos no les guste, las respuestas de Dios a nuestras oraciones pueden ser:
• Si y ya.
• Si pero todavía no.
• No, porque tiene algo mejor para nosotros.

Dios, por encima de lo que queremos, quiere lo mejor para nosotros, y como Él conoce el pasado, el presente y el futuro nuestro, y es absolutamente sabio, bueno y justo, va a responder a nuestras oraciones conforme a ese conocimiento, haciendo lo mejor.

Cualquier tipo de reclamo es improcedente delante de Dios y una falta total de honra hacia Su Persona. Él es Amoroso, Justo, Bueno, Sabio, de tal manera, que si verdaderamente le conocemos y le reconocemos, reclamar no tiene lugar en nuestra relación mutua. Ni siquiera Él nos reclama cuando pecamos contra él, a pesar de que por Su condición de Dios podría hacerlo con total derecho; cuanto menos nosotros podríamos reclamarle a Él algo, principalmente cuando tenemos tan grandes y maravillosas promesas de Él para nosotros que van más allá de si responde o no una de nuestras oraciones o peticiones:

Jer 29:11-14. "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar."

Prov 4:18. "Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto."

03 Nov 2014